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25 de abril de 2011

Violencia simbólica en avisos comerciales

Una nota de Pagina/12 muestra de manera excelente cómo las mujeres son denigradas y ridiculizadas. Leelo es imperdible!

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PARA VENDERTE MEJOR
Por Luciana Peker

Las mujeres son jóvenes, madres, sensibles, obsesivas de la limpieza y viven más puertas adentro que afuera de su casa. No, no es la realidad. Pero es la realidad que muestran las publicidades actuales que conservan o refuerzan los prejuicios de género. Una investigación del Consejo Nacional de las Mujeres y la Universidad de Quilmes mostró que los varones siguen siendo la voz del saber y las chicas (siempre sin arrugas) las que barren, se perfuman o se preocupan por el yogur que mejor haga jugar al fútbol a sus hijos. El estudio comprueba la violencia simbólica y deja en agenda una discusión pendiente: ¿Hay que regular las tandas?


La bella, buena y pobre tenía que fregar. Las malas, risueñas y haraganas eran villanas. La bella, buena, pobre y fregona tenía recompensa. A ella –a ella sola– le entraba el zapatito más pequeño del reino (símbolo de una femineidad delicada y de pasos cortos) y con el zapatito encajaba su sueño de amor y reino. El cuento de Cenicienta encajaba justo en la horma social para pregonar en las mujeres –desde niñas– a que limpiaran esperando al príncipe que las salvara de las telarañas de una vida de sacrificios y encierros.

Sin embargo, ahora que las mujeres ya no esperan la magia de un hada madrina, ni a un príncipe que las salve con un beso del sueño eterno, ni limpian hasta encajar en el zapatito correcto, que ya la felicidad –o el sueño por alcanzarla– no viene de la mano de un hombre; ahora que las mujeres trabajan, piensan, fantasean, se divierten, se suben a unas botas altas o se bajan a la liviandad de andar descalzas; ahora que cada mujer elige si príncipe o princesa, un amor sin coronita o la singularidad de estar suelta ¿por qué, ahora, nos siguen contando el mismo cuento y encima por televisión invitándonos a comprar los productos de limpieza para poder ser la cyber Cenicienta moderna?

Ahora una empresa de limpieza (CIF) reproduce el guión de la Cenicienta mostrando a una mujer que se esfuerza por dejar todito limpito y desinfectado (la nueva gran tarea femenina de luchar cuerpo a cuerpo contra cada germen) y después, como premio, ella reluce como una princesa y se luce con un amor que titila satisfacción.

¿El mismo cuento? La publicidad parece no haber cambiado (salvo aisladas excepciones) el libreto. Aunque, desde principios de este año, ya no sólo parece, sino que la presión hacía las mujeres aparece comprobada en la investigación “Análisis y monitoreo de la violencia simbólica en las pautas publicitarias de la televisión argentina”, realizado por el Consejo Nacional de las Mujeres y la Universidad de Quilmes, durante enero y febrero.

El modelo de mujer Cenicienta no perece. Y las mujeres tampoco envejecen, según muestra la pantalla, en ese discurso que parece invisible y, muchas veces, es el más visible de todos los estereotipos: el de la tanda. El 84,9 por ciento de las mujeres de la tele son jóvenes (por su aspecto o apariencia) en un reflejo que borra la madurez y resalta –o exige– ser siempre teen (o parecerlo). Además, los cuentos siguen contados por una voz masculina. Los hombres son los que pueden asegurar que un remedio calma, que una leche es buena, que un shampoo deja sin caspa o que un gobierno construyó mil escuelas. Lo que sea de lo que haya que convencer –todavía– convencen ellos. Ya que seis de cada diez promociones tiene una voz masculina haciendo recomendaciones o aseveraciones que demuestran saber.

Además, un tercio de los avisos no se enteraron de que las mujeres son presidentas, abogadas, empleadas o colectiveras y reflejan a las damas de la pantalla sólo dentro del hogar. Mientras que el 14,8 por ciento de las promociones muestran a chicas como objetos sexuales y, según el rubro del objeto a vender, la cola del negocio del sexo aumenta todavía más.

No sólo eso. En una de cada diez publicidades las mujeres son directamente humilladas o denigradas, según un estudio del equipo de investigadores/as Ana Beatriz Maldonado, Natalia Monroy, Valeria De la Vega y Cecilia Martínez Acosta, que miró 11.958 emisiones de avisos (que repetían 392 spots publicitarios), en Canal 2 (América), Canal 7 (Televisión Pública), Canal 9, Canal 11 (Telefe) y Canal 13; en distintos segmentos horarios (de 9 a 24 horas), con un total de 900 horas monitoreadas, durante enero y febrero de 2011.

La violencia de género expresada y fomentada por la publicidad –tal vez el debate que se viene ahora que los medios de comunicación muestran su propio debate– ya no es un dicho, sino un hecho con una conclusión tajante: la televisión distorsiona tanto la imagen de las mujeres como el espejo de la malvada de Blancanieves.

El informe del Consejo Nacional de las Mujeres y la Universidad Nacional de Quilmes, cuyo responsable es el sociólogo Raúl Di Tomaso y fue coordinado por la licenciada en Ciencias Sociales y Educación Marina Martínez Acosta y el historiador Guillermo De Martinelli, subrayó que la violencia simbólica se ejerce cuando la mujer se encuentra asociada al espacio doméstico, es representada exclusivamente por jóvenes, asume una imagen asociada a labores domésticas y un rol familiar y maternal, es humillada o ridiculizada, es considerada un objeto sexual, es omitida o se la relaciona con aspectos emocionales y no racionales.





6 de julio de 2010

El mito de las botas blancas

El invierno ha llegado y la moda no deja de sorprendernos. La tendencia desde el año pasado es el color suela en los pies, cosa que aún continúa. Hay una gran variedad de modelos y tonos con respecto a esta gama. Con botas cortas, largas, chatas, taco aguja o chino, con pompón o moño, las vidrieras de las zapaterías ofrecen una incansable cantidad de calzados que una no sabe qué hacer (porque se quiere comprar todo!). Sin embargo hay un color en especial que es muy polémico: BLANCO. ¿Qué pasa con esas botas de tono? Hay quienes dicen que es inaceptable. Lógico, estamos en invierno y el blanco es de verano, pero ¿por qué no? O ¿por qué sí?

La verdad es complicado tener unas botas de ese color. El prejuicio está a la orden del día y muy fácilmente pueden señalarte con el dedo y acusarte de trabajadora de la noche si te ven con unas. Pero no desesperes. Vamos a tratar de ayudarte un poco.

Si estas pensando en comprarte unas, trata de elegir las que sean bien “cassual”, fijate que tengan caña baja y poco taco. Si te gustan algunas altas igual tratá que sean chatitas y lo más “para todos los días” posible, nada de plastificadas ni charoladas ni brillosas. Así vas a poder usarlas con un jean y nadie te va a decir nada. Si vos ya tenés unas botas que son muy muy llamativas tratá de combinarlas con pantalones anchos (no súper anchos, con que sean rectos alcanza y sobra) y prendas tranquilas, cosa de que lo único destacable sean tus pies y no todo, pareciendo un mamarracho. TIP: Si sos bajita, las botas de caña alta te hacen ver más petisa.

Acordate que nosotras somos mujeres que salimos a trabajar todos los días y no como las celebrities de Hollywood que pueden ponerse cualquier cosa y les queda bárbaro sólo porque son famosas.

¡Suerte!

10 de junio de 2010

Recomendación: no ir con novio!

Carrie y sus amigas están de vuelta, pero ésta vez el glamour, el lujo y la feminidad característica de estas chicas se traslada a Abu Dhabi, capital de Emiratos Árabes Unidos. Allí se desarrollarán una serie de enredos que, salvando las distancias, a cualquier mujer le pueden pasar.
La película comienza con la boda de Stanford y Anthony, amigos gays de las protagonistas. En la fiesta se puede ver un derroche de brillo y color blanco, una unión ostentosamente glamorosa. En un momento una fanática de Carrie (Sarah Jessica Parker) encuentra varias coincidencias con la vida de su idola y se las comenta. Pero Carrie empieza a preocuparse cuando se da cuenta que sólo serán ella y su marido, es decir que no tendrán hijos. Entonces los problemas, que hasta hacía dos años atrás no parecían asomarse, comienzan a divagar por la mente de la escritora y se instalan en el matrimonio Preston.
Sin embargo, Carrie decide ponerle paños fríos a la situación y acepta la invitación de Samantha (Kim Cattrall) para ir, junto a Charlotte (Kristin Davis) y Miranda (Cinthia Nixon) a Abu Dhabi. Allá se van las cuatro dejando hijos, maridos y trabajos para pasarse una semana en una habitación súper lujosa (22 mil dólares la noche) de un mega hotel, propiedad de un jeque árabe que quiere hacer negocios con Samantha y con esa excusa le ofreció ir a conocerlo.
Una vez instaladas, y con un sirviente para cada una durante todo el día, comienzan a conocer las instalaciones. Carrie entabla una relación un poco más profunda con su sirviente y logra darse cuenta de cuanto valora su matrimonio con su marido Big. Pero ni siquiera eso evita que acepte la invitación de su ex gran amor Aidan (John Corbett).
Mientras tanto, Charlotte no deja de pensar que a su marido le atrae la sexy niñera que tiene enormes senos y no usa corpiño y hace lo imposible para hablar con él y no deja de sentirse culpable por estar feliz de unas vacaciones sin sus hijas. Miranda es la más compenetrada con la ciudad: antes de viajar compró varios diccionarios de árabe, idioma que practica bastante en Abu Dhabi. Y Samantha presa de su promiscuidad mantiene relaciones sexuales con un hombre, cosa que allí es ilegal. Aunque los problemas envuelven a las cuatro neoyorquinas, hay tiempo para el glamour: durante la visita a un mercado de especias, las cuatro amigas descubren que las árabes, tapadas de pies a cabeza, aman la moda tanto como ellas.

Una película ovacionada por fanáticas, muestra a cuatro chicas norteamericanas quienes no parecen notar los cambios extraordinarios de vestuario y lucen increíbles modelos a cualquier hora y están siempre listas para cualquier ocasión.

Los críticos más destacados de las revistas más prestigiosas estadounidenses no le dieron el visto bueno al film del director Michael Patrick King, quizás porque, en su mayoría, son hombres y no comprenden el amor, casi fetichismo, por la moda que sienten tanto protagonistas como sus fanáticas. Pero la actuación de las chicas es excelente y no envidia para nada a la serie que fue éxito durante seis temporadas en HBO. Aunque una/o no sea fanática/o encontrará un filme lleno de buen gusto, glamour y mucho entretenimiento.

18 de abril de 2010

El lenguaje, ese bonito instrumento 2

Continuando con la anterior entrega, llamada El lenguaje, ese bonito instrumento 1, nos propondremos llevarles las más intrincadas y a su vez muy utilizadas formas de engaño que tienen como repertorio los machos de sus maridos, novios o parejas. Una caricia, una mirada, un beso... todo en sintonía junto a una farsa medianamente bien armada crea la perfecta mentira.

Pasemos a descubrir las artimañas:

¡Yo jamás haría eso! Regla de tres simple, da por hecho que no solamente lo hizo sino que lo promocionó entre todos sus amigos.


¡Mi amor, sos lo mejor que me pasó en la vida! = No sólo no va a estar el domingo, único día que tiene para verte, porque se va a la cancha, sino también es muy probable que te cancele la salida del miércoles porque “no tiene plata”.


“Sin vos no puedo vivir” te dice el caradura. Claro, no podrá vivir sin vos, pero que puede dormir con otras seguro!


“Mi corazón late más fuerte cada vez que te veo”. Está confundido, es su estomago que huele que llegó la cocinera de la casa y quiere que lo alimenten.


“¡No hay mejores tallarines como los de la vieja!” ¿De vos qué puede recordar, como le planchas la ropa o le zurcís los calzoncillos? Deja, mejor que no te resalte en nada!


“En mi vida hay un antes y un después de conocerte”. Por qué no habrá dejado en aquella vida las groserías que le grita al televisor cuando se enoja porque perdió el equipo te preguntarás vos…


“Por vos, lo que sea”. Subtitulo: Ojalá pueda conformarte con una película romántica


“¡Tenés razón! ¿Cómo puede estar usando esa cosita?”. Eso dice mientras no puede sacarle los ojos de encima, además de pensar en la cantidad de cosas que le estaría gritando a la mina que se puso esa mini pollerita.

“¡¡Nooo mi vida!! ¡Vos tenés todo para mi y no te falta nada! Completando la frase podemos descubrir la realidad de su pensamiento: “Salvo… una buena cola redondita, un gran par de pechos, una cintura de avispa y la actitud de loba de Natacha Jaitt.


Hombres…


Nota creada por Pablo Geraldi